XI Feria de Vinos y Licores de la Provincia de Sevilla

La XI Feria de Vinos y Licores de la Provincia de Sevilla, encuadrada dentro de la “Muestra de la Provincia, los Pueblos en el Corazón de Sevilla”, tendrá lugar los próximos días 23 y 24 de octubre en el Patio de la Diputación de Sevilla.



Una feria que tiene como finalidad la de promocionar, difundir y propiciar un mayor conocimiento de los vinos y licores de la provincia de Sevilla, al objeto de consolidar entre los consumidores la imagen de marca “Vinos y Licores de la Provincia de Sevilla” y fomentar la valoración de sus características.

Se pretende ofrecer al visitante una experiencia cultural y enogastronómica inolvidable.

El evento contará con una importante representación de las empresas del sector de las diferentes zonas vitivinícolas y destilados de la provincia sevillana, con un total de 37 empresas expositoras, que acercarán a los visitantes sus mejores productos, para que puedan ser adquiridos.

Los vinos y licores galardonados en el VI Premio de la Diputación 'Vinos y Licores de la Provincia de Sevilla' que distingue a los mejores vinos y licores elaborados en el territorio por productores adheridos a la marca "Sabores de la Provincia de Sevilla" también tendrán presencia en este acontecimiento.

La feria recupera el escenario como elemento dinamizador del evento, y en el que se desarrollarán las diferentes actividades complementarias a la misma.

Patio de Diputación de Sevilla -Av. de Menéndez Pelayo, 32, 41004

Fecha inicio
Fecha fin

Cómo elaborar una buena carta de vinos para tu local

La carta de vinos, además de ser una de las tarjetas de presentación de tu local, es un valioso instrumento de venta y marketing por lo que debemos cuidarla al detalle. 
Cada local: hotel, restaurante, cafetería, bar… en función de su categoría, ambiente, tipo de cocina
y también su zona geográfica, deberá adecuar su oferta de vinos a su personalidad.

No bastará con poner el tipo de vino y el precio, además es importante que aparezcan datos como la procedencia, añada, con qué platos nos iría bien, etc... para facilitar la elección a nuestros clientes y cultivar su conocimiento sobre el vino:
  • Nombre de la Bodega o Productor
  • Nombre del Vino
  • Tipo de vino: joven, crianza, cuanta crianza, etc...
  • Variedades de uva
  • Cosecha/Añada
  • Denominación de Origen o región vinícola, subregión
  • Proceso de vinificación o algún proceso especial en la elaboración.
  • Clasificación y calidad del vino
  • Precio
  • Maridaje
¿Cómo la confeccionamos? ¿Qué criterios seguimos para su elaboración?

Una completa carta de vinos tendría que constar de unas 25 referencias de media.
La carta debe estar compensada: ofrecer vinos de distintas denominaciones de origen, que esté bien representada la geografía nacional. También podría incluir vinos más especiales, nuevas tendencias, premiados, únicos y finalizar con una selección de vinos internacionales que podrían dar más prestigio a nuestra carta, por consiguiente, a nuestro restaurante.


Tipos de cartas de vino

Cuando comenzamos a diseñar nuestra carta de vinos elegiremos una entre estos 2 tipos:
  • Por tipo de vino comenzando por los de aperitivo, después blancos: (jóvenes, con crianza, fermentados en barrica...), seguimos con los rosados, los tintos (jóvenes, crianza, reserva y gran reserva), terminado con los vinos de postre.
  • Por zona vitivinícola dando prioridad a la zona vitivinícola donde se encuentra el restaurante (Montilla, Rioja, Ribera de Duero, Jerez...)
Modelos de cartas de vino
  • Carta álbum. La más conocida y común en todos los restaurantes. Cada pagina se destina a una única región o Denominación.
  • Gran carta. Con este modelo, el cliente podrá conocer todos los vinos ofrecidos en un solo vistazo. Aquí el sumiller podrá estar presente para hacer las oportunas recomendaciones. 
  • Carta Sabot. Los vinos se exponen de forma individual en cada página explicando todas las características de cada botella. Es la carta con la información más completa.
Sea cual sea el modelo a utilizar se deben presentar los vinos bien clasificados y por:
  • Orden alfabético, 
  • Denominación de origen
  • Nacionalidades
  • Tipos de elaboraciones
  • Etc. 
de manera que sea cómodo para el cliente buscar y seleccionar según su criterio y gusto personal. Y siempre primero los vinos jóvenes y después los más viejos.

Es recomendable que en la carta de vinos aparezcan también una categoría para licores y aguas minerales.

La carta debe ser viva, con periódicos cambios que la mantengan atractiva al cliente. Por ello no es necesario tener muchos ejemplares impresos.
El cambio de carta de vinos puede hacerse de dos formas, cambiarla dos veces al año aprovechando el cambio de estación o bien, mantener la misma carta todo el año pero ofreciendo diferentes recomendaciones en función de la época.

Precio

Los precios del vino tienen que ir en consonancia con la carta de platos y realizar un cálculo aproximado para que el precio del vino no supere, por lo general, un 25% del total de la factura. 
En lo referente a la aplicación de precios, siempre, en los vinos de menor precio existe más margen. Una solución es aplicar diferentes niveles que van decreciendo con el mayor precio del vino:

  • Nivel 1: hasta 4 euros lo multiplicamos por 3
  • Nivel 2: hasta 7 euros por 2,5
  • Nivel 3: hasta 10 euros por 2,20
  • Nivel 4: hasta 12 euros por 1,90
  • Nivel 5: hasta 20 euros por 1,50-1,70
  • Nivel especial: desde 20 euros el margen general se situará en relación al precio de compra y a la dificultad en conseguir el vino.

Para poder mantener un ratio medio de 2,50, es importante que un porcentaje alto de nuestros vinos, (70%), pertenezcan a los dos primeros niveles.

Por otro lado si el restaurante en cuestión dispone de sumiller este debe conocer su bodega, catar los vinos y anotar en el libro de bodega:
  • Marca del vino
  • Denominación de Origen o región vitivinícola
  • Nombre de bodega o distribuidor
  • Día de entrada
  • Coste
  • Número de botellas compradas
carta-vinos-vino-on

La elaboración de la Carta de Vinos, aunque tarea compleja, podrás crearla con algo de dedicación por tu parte, si no, siempre existe la solución de ponerte en manos de profesionales que te ayudaremos en la confección de la carta adecuada para tu establecimiento.


Webs consultadas: Consejo Regulador Montilla Moriles. Todo a la carta. Gestión Restaurantes.
www.vinoon.com

Iniciación a la Cata de Vinos

Iniciación a la Cata de Vinos
Introducción esencial al fascinante mundo de la cata de vinos







Visual: limpidez, intensidad y tonalidad.
Limpidez o claridad. Informa sobre el estado del vino. De posibles problemas en la elaboración.
Intensidad. Inclinamos la copa sobre superficie blanca. Si el color es muy concentrado (capa alta), probablemente sea tánico. Menor concentración (capa baja) probablemente sea ligero de cuerpo.
En el borde de la copa se observan reflejos en los blancos y ribetes o menisco, de distintos colores, en los vinos tintos.
Color. Indica la edad del vino. Tinto joven entre púrpura y rubí. Crianza rojos granates. Reservas colores teja.
Vino blanco joven tendrá reflejos verdosos y acerados. Blancos con más edad color amarillo, dorados y ambarinos.
Observamos la evolución/variación de color desde el ribete al centro de la copa. Reflejan el paso del tiempo en el vino:
Con variación sin evolución: Tintos jóvenes
Sin variación con evolución: Tintos muy envejecidos.
Con variación con evolución: Típica de vinos con crianza.
Lágrima. Goteo que se forma en el cristal al mover la copa. Su untuosidad dependerá de la presencia de glicerina y de la cantidad de alcohol y de azúcar.
Carbónico. Sobre todo, en los más jóvenes. Los espumosos son los que mayor cantidad tienen, después blancos, rosados y tintos jóvenes. Se llaman de aguja.
La ligera espuma al verter vino es incolora en vinos jóvenes y con color cuando ha tenido crianza.


Olfativa:
Condición: limpia o no.
A copa parada: Acercamos lentamente la nariz a la copa y observamos desde qué distancia somos capaces de percibir los primeros aromas. Las diferentes distancias indican la intensidad aromática. Con alta intensidad se perciben casi sin acercar la nariz a la copa. Los de intensidad baja serán hasta difíciles de percibir incluso con la nariz dentro de la copa.
La intensidad de los aromas es condición necesaria, aunque no la única, para hablar de calidad. Harán falta también elegancia, complejidad y armonía.
Agrupamos tipos de aromas en tres grupos: primarios, secundarios, terciarios.


PRIMARIOS: Aromas varietales: serie vegetal: hierba, tomillo, lavanda, laurel, pimiento verde...serie floral: espino blanco, rosa, flor de azahar, violeta, romero...serie frutal: manzana, pera, melocotón, pomelo, frutas rojas y negras, fresas, ciruela...serie mineral: mina de lápiz, tiza, yodo, petróleo, pimienta negra, pimienta blanca, nuez moscada, ...
SECUNDARIOS: Se forman durante la fermentación. Muchos recuerdan a fruta, como el plátano. Se podrían confundir con los primarios aunque suelen desaparecer antes. Serie de fermentación: levadura, miga de pan, brioche, galleta, pastelería, bollería fina...serie láctea: leche, yogur, mantequilla, queso fresco...serie amílica: plátano, caramelo ácido, laca de uñas, barniz...
TERCIARIOS: Desarrollados por el envejecimiento del vino en barrica o en botella. Serie floral: flor seca, sotobosque, setas...serie frutal: frutos secos: avellana, almendra seca, albaricoque seco, fruta en compota, mermelada, orejones, ciruela pasa, fruta confitada, fruta en licor, higos, aceitunas negras...serie confitería: miel, pasta de almendra, cake, coco rayado...serie madera balsámica: cedro, roble, vainilla, humo, tostados, pino, resina, eucalipto, tabaco, ahumado, incienso, caja de puros...
Bouquet: suma de aromas

Agitamos la copa: Volvemos a oler el vino. Observamos si hay nuevos (variación) aromas o si se trata de los mismos pero con mayor intensidad.
Si hay variación hay complejidad aromática. Y hay complejidad sin variación, en el caso de que aparezcan, a la vez, diversidad de aromas.


Gustativa: Introducimos el vino en la boca para identificar los sabores presentes en el vino. Los sabores son 4 (5 con el umami):
Dulce: se percibe en la punta de la lengua. Lo producen el alcohol, la glicerina y, sobre todo, los azúcares.
Ácido: en los laterales. Los propios de la uva (málico, tartárico y cítrico) y los aparecidos durante la fermentación (succínico, acético y láctico).
Salado, prácticamente inapreciable en el vino, el producido por las sales minerales.
Amargo:en la parte anterior de la lengua. producido por los taninos.
Introducimos un poco de vino en la boca, que recorra desde la punta de la lengua hasta el fondo del paladar. Lo mantenemos un poco de tiempo para sentir todos sus componentes: *textura, alcohol, astringencia, acidez, cuerpo, equilibrio. Al mismo tiempo o en un segundo trago, realizamos la retronasal: aspiramos aire (aireamos el vino en la boca) borboteando el vino, soltando el aire por la nariz, para percibir sus aromas por vía retronasal, liberando su potencial aromático. Observamos la intensidad, calidad y variación de los aromas percibidos.
Tragamos o escupimos.
Postgusto: observamos la duración e intensidad de su recuerdo gustativo (largo, medio, corto) y la nota dominante.
Pensamos/analizamos su equilibrio.**

*Textura: sensación de fluidez y untuosidad en boca.
Alcohol: sensación cálida o ardiente. (contrarresta con el frescor de la acidez cuando el vino está equilibrado).
Astringencia: sequedad, aspereza (principalmente tintos). Proviene de las partes sólidas de la uva (piel, raspón y pepitas) y de la crianza en madera. Vino muy astringente es un vino tánico. Con demasiado tanino es un vino duro, rústico. Vino con tanino equilibrado es un vino bien estructurado.
Con el tiempo, el tanino se doma, se hace menos agresivo, más pulido, dulce y aromático y es signo de longevidad en los vinos tintos.
Acidez: sensación de frescor. Fundamental en el equilibrio y larga duración del vino. Si es excesiva, el vino será agresivo. Si es corta, será plano, cálido.
Cuerpo: sensación táctil de peso debida al tanino, al alcohol, a la intensidad de sus gustos...

**Equilibrio: observamos cuál es el gusto o sensación táctil dominante o si existe equilibrio gustativo. Es probable que exista un desequilibrio, al principio, en ciertos vinos. Si se trata de vinos de calidad, este equilibrio lo alcanzarán con la edad. Los vinos jóvenes deben ser equilibrados desde el principio, no mejoran con el tiempo.
La presencia de fruta es fundamental a la hora de evaluar la calidad de un vino. Con el tiempo los aromas a fruta van desapareciendo dando paso a los de crianza. Pero la capacidad de un vino de mantener aromas varietales será señal de mayor calidad. Un vino equilibrado es un vino elegante, aterciopelado, sedoso, redondo.
Conclusión: emitimos la opinión/sensación general sobre el vino.
nivel-bsico-de-la-tcnica-de-cata-de-vinospresentacinpptx-12-638.jpg
nivel-bsico-de-la-tcnica-de-cata-de-vinospresentacinpptx-13-638.jpg
www.vinoon.com